¿Acaso Sientes que tu corazón late más rápido? sin ninguna razón aparente? ¿Te cuesta respirar? en los momentos de tensión o si sientes que algo malo está a punto de pasar aunque no sepas exactamente ¿Qué es? Si es así, te cuento que no estás solo. Millones de personas en todo el mundo están experimentando estos mismos síntomas en este momento como tu, cada día sin saber que este síntoma tienen un nombre y es: ansiedad.
La ansiedad no siempre se presenta de forma obvia ni visual. No siempre es un ataque de pánico dramático como los que vemos en las películas, no es diferente en cada persona. Muchas veces se cuela de apoco en tu vida de forma silenciosa y invisible, disfrazada de muchas maneras cansancio, irritabilidad o simplemente esa sensación de que algo no está bien pero no puedes explicar qué es es como una picazón interna lo rascas y no desaparece.
En este artículo tu vas a descubrir cuáles son los síntomas más comunes de la ansiedad, cómo reconocerlos en tu propio cuerpo y mente, y cuándo es momento de buscar ayuda profesional. Leer esto puede ser el primer paso para entenderte mejor.
La ansiedad es algo normal que le pasa a tu cuerpo cuando siente que hay algo que lo amenaza o que es peligroso. Un poquito de ansiedad está bien e incluso es necesaria, porque te ayuda a estar atento, a responder rápido y a prepararte para cosas importantes.
El problema viene cuando esa sensación se dispara demasiado o sin un motivo de verdad. Es como si tu cuerpo se pusiera en modo de alarma total por cosas del día a día, como una junta en el trabajo, una llamada o cuando simplemente estás en un sitio con mucha gente.
La Organización Mundial de la Salud dice que la ansiedad es uno de los problemas de salud mental más extendidos en todo el planeta. Se calcula que la sufren más de 300 millones de personas en el mundo.
A veces, el cuerpo te habla antes que tu mente. Aquí te cuento cuáles son las cosas más comunes que puedes sentir:
Con el corazón y al respirar:
El corazón te late muy rápido, como si hubieras corrido, pero sin haber hecho ejercicio.
Sientes que te falta el aire o te cuesta mucho respirar hondo.
Una presión en el pecho que, a veces, asusta porque parece un problema del corazón.
En los músculos y la tensión:
Los músculos se te ponen muy tensos todo el tiempo, sobre todo en el cuello, los hombros y la mandíbula.
Puedes notar un temblor leve en las manos o en las piernas.
Sientes como si tu cuerpo estuviera siempre en alerta, listo para cualquier cosa.
En el estómago y la digestión:
Te dan náuseas o te duele la tripa sin que haya una razón médica clara.
Vas al baño muy seguido o, al contrario, te cuesta mucho ir.
Antes de situaciones estresantes, sientes como un nudo en el estómago.
Otras cosas que puedes notar en tu cuerpo a menudo:
Sudar mucho, especialmente en las manos.
Marearte o sentir que no estás estable.
Hormigueo o que se te duermen las manos, los pies o la cara.
Estar súper cansado, aunque hayas dormido lo suficiente.
Que te duela la cabeza muy a menudo y sin una causa evidente.
La ansiedad no es lo único que te preocupa?